masaje_deportivo

Masaje deportivo

¿De qué se trata?

Se entiende como masaje deportivo al mecanismo físico que se ejecuta, en la mayoría de los casos, con una técnica manual con el fin de mejorar el rendimiento y el estado físico de cualquier persona que realice deporte.

El  masaje específico para el deportista se aplica para prevenir y luchar contra la fatiga, incrementar la capacidad de trabajo y como apoyo en el tratamiento de las lesiones, por lo que existen cuatro momentos en los que se debe acudir a recibir un masaje:

  • Masaje de mantenimiento: se basa en realizar un masaje regular programado que se base en el entendimiento de anatomía y de los músculos usados en un determinado deporte, y que sean más prolíficos a causar problemas. Así se ayuda al atleta a mantener o mejorar el movimiento y la flexibilidad muscular.
  • Masaje precompetición: se usa como un calentamiento previo a la prueba de competición con el fin de aumentar la circulación y reducir la excesiva tensión muscular y mental antes de la competición. Se basa en las necesidades del deporte, del deportista y del evento, pudiendo ser relajante o estimulante.
  • Masaje post-evento: su función principal es reducir los espasmos musculares y el aumento metabólico que ocurre con ejercicio riguroso. Ayuda al deportista en el proceso de recuperación del esfuerzo realizado para volver al entrenamiento o nueva la competición, reduciendo el riesgo de lesión.
  • Masaje de rehabilitación: por mucho que se intente prevenir cualquier lesión habitualmente se sufren calambres, roturas, sobrecargas, contracturas,… que produce dolor e incluso impiden seguir entrenando o competir. Con este masaje se acelera el proceso de curación, reduciendo el dolor y aportando nuevas soluciones durante el proceso de rehabilitación.